Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Que pasara


Hoy llueve, mis ojos llueven, sólo por ti. La lluvia pega en mi cara y escurre a través de ella, confundiéndose con mi llanto, mi silencioso quejido de tu ausencia ha dejado. Sólo la sal de mis lágrimas que se cristalizan, partiendo mi alma en dos. Una parte aún la tengo, la otra te la llevaste tú. ¿Que si te amé? Te amé y te amo con locura, de principio a fin, de pies a cabeza, tal y como eres, mi diva, mi inspiración, siempre ante todo estas ahí. Traté de mostrarte que eras mía, parte de mi ser, de mi alegría y de mi vida, pero ese abismo se fue haciendo cada vez más grande... ¡Sí! El bendito tiempo implacable, que no concede tregua alguna, cada vez te podía ver menos. Mi profesión y la tuya hicieron la barrera adicionando la distancia que nos separaba. Pero no te tienes que sentir mal, si es que así te sientes. No te culpo por haberlo decidido así; comprendo, por fin ahora, que no pudimos compartir lo que yo traté contigo, pero siempre habrá otros años en que la vida nos volverá a sonreír, y cuando te vea, simplemente sabrás que aún te quiero. Sé bien que este es el final de nuestra historia. No me queda más que dar la vuelta a la hoja, sonreír y ver al frente y cada vez que piense en ti suspiraré y diré... Te Amo...

No hay comentarios: