Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido...

jueves, 21 de mayo de 2009

En las aulas


Es una locura, te repito una y mil veces. Es amor, me respondes incansable entre besos. Cada mañana estás ahí... Despierto y encuentro tu sonrisa que me regala el amanecer. Después empezamos el día, tú mi profesora y yo el alumno... Me miras entre palabra y palabra, por encima de la gente; me miras y desaparece el mundo. No sé cómo llegamos a esto, cómo a olvidarnos de los demás y comenzar juntos... sólo recuerdo que llegaste una mañana de otoño y como si llevaras un vendaval en la mano diste la vuelta a mi vida. No pido que nadie entienda lo que sentimos. Sólo quiero que sepas que ya no me importa el futuro, porque mis pasos siguen tus huellas en el camino. Hemos construido nuestro sueño, levantado las ilusiones, decorado los malos tiempos... Fue difícil, pero ahora nos tenemos el uno al otro. Si es eterno o no, sólo el tiempo puede decirlo, mas tu cuerpo está hecho para el mío, nuestros corazones laten a un tiempo, mi alma encuentra cobijo en la tuya. Un año y medio ya, en el que me has entregado tu vida y nunca podré acabar de darte las gracias por estar a mi lado cada segundo. Tú y yo, siempre tú y yo. Te quiero, mi vida.

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