
Yo te buscaba en una noche infinita, como un haz de luz en la oscuridad y gritaba tu nombre. Brotaban de mis ojos lágrimas por tu amor. Como tantas veces, mi corazón se apresuraba esperando tu llegada cualquier día inesperado. Y te ví llegar,... No sabía cómo eras, pero enseguida te fuiste, dejando mi corazón en mil pedazos... Tiempo después, regresé a este mundo, en el que una esperanza diaria de saber que volverás, hace un poco más feliz. De nuevo, espero al amor, que es quien tanto nos hace vivir.





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